En el mercado existen un sinfín de alternativas que promueven muchos tipos de interacciones. Sin embargo, con la llegada de los vinos Confesiones se generó algo inigualable: un vino, un descorche y la posibilidad de expresarnos libremente ante quienes queramos. Se trata de compartir, de escuchar, de recibir y generar momentos únicos donde la mejor opción es hacer confesiones.
Gonzalo Leiva, socio-fundador de Confesiones, contó que la idea de generar este proyecto comenzó antes de la pandemia con el objetivo de “crear un producto propio que tenga que ver con la historia cultural de Argentina”. “Un día en una comida familiar se me cruzó por la cabeza la posibilidad de hacer un vino. A partir de ahí comencé a investigar sobre el tema, siempre ligado al concepto de familia, de unión, de compartir”, manifestó y prosiguió: “Casi siempre uno agarra una botella de vino, lo sirve en una copa y hace un brindis, es por eso que a Confesiones lo relacionamos a lo festivo, al contarle algo al otro. El vino es un buen compañero para poder hacerle una confesión a alguien. Somos el empujoncito para quienes quieran generar un momento de confesiones”.
Ariel Gracia, socio-fundador de Confesiones, se convirtió en socio de Gonzalo en 2022. A partir de ese instante comenzaron a transitar este camino juntos. “Tenía la idea de generar un producto propio, por eso cuando Gonzalo me contó su propuesta no dudé en proponerle que lo hagamos de manera conjunta”, explicó y continuó: “Yo comencé mi vida laboral en el mundo gastronómico y la coctelería, es por eso que cuando me confesó su proyecto me encantó”. Pero el camino hacia el lanzamiento de este producto no fue fácil. Primero estuvo la pandemia del Coronavirus, lo cual hizo que los tiempos sean otros; y luego hubo que adaptarse a todas las etapas del proceso. En medio de esa proyección, faltaba el nombre, el cual llegó a la mente de Leiva en un momento impensado: mirando una película durante una madrugada. “Me ponía nervioso pensar en el nombre del vino porque es algo muy importante. Pensaba en cómo iba a hacer para que logre transmitir todo lo que buscaba”, expresó y agregó: “Y una madrugada, en plena pandemia, me vino a la mente: Confesiones, porque el compartir un vino genera ese momento que invita confesarle algo a alguien”.
“Lo primero que hice cuando me contó el nombre que había registrado fue investigar su significado e identidad, ya que siempre lo ligué a la religión. Sin embargo, nuestra marca tiene como objetivo generar momentos para compartir y hablar libremente mientras tomamos un buen vino”, comentó Gracia y añadió: “Hoy estamos en la era de la desconstrucción y logramos resignificar la palabra Confesiones para alejarla de su connotación religiosa y convertirla en un modo de expresión”.
Los vinos Confesiones ya están disponibles en el mercado para que puedan disfrutar de esta alternativa que invita a compartir, a expresarse y a generar momentos únicos con quienes más queremos. ¡Llegó el momento del descorche!